abuso verbal

ABUSO VERBAL

 

 

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Contenido

OBJETIVO.. 2

Introducción. 2

Las características del abuso verbal 3

Las categorías de abuso verbal 5

Otras formas de abuso verbal 7

Una perspectiva bíblica del abuso verbal 9

Una Historia Personal 10

Evita la Depresión. 11

Cuando sufras abuso verbal, recuerda: 12

¿Cómo evitar que te maltraten?. 12

Los motivos ocultos pueden ser uno o varios de los siguientes: 15

CONCLUSION.. 16

BIBLIOGRAFIA.. 17

 

 

 

 

OBJETIVO

Esclarecer a los lectores el concepto de abuso verbal para que pueda identificar si este se encuentra presente en su vida o en la de algún familiar o conocido y  a su vez sepa cómo actuar ante tal situación y dependiendo del nivel de abuso verbal  será el apoyo o la ayuda que deberá buscar.

 

 

Introducción 

 

Casi todos han oído de alguien, o conocen a alguien, que ha sido víctima de abuso verbal. Tal vez usted esté involucrado en una relación verbalmente abusiva. También es posible que nadie conozca su situación siquiera. El abuso verbal es como una golpiza que no deja evidencias, como las magulladuras de las golpizas físicas. Usted (o su amigo) puede estar sufriendo en silencio y en aislamiento.

Como toda área de la acción humana, comienza en la mente y el corazón. Proverbios 23:7 dice: "Cual es su pensamiento en su corazón, tal es él." Lo que una persona piensa en su mente y en su corazón se verá reflejado en sus palabras y en sus acciones. El abuso verbal y el abuso físico son el resultado de una forma de ver el mundo que claramente no es bíblica.

El abuso verbal suele ser más difícil de ver, ya que raramente hay cicatrices visibles, a menos que haya habido abuso físico. Pero a menudo es menos visible simplemente porque el abuso tal vez siempre ocurra en privado. La víctima del abuso verbal vive en un mundo cada más confuso. En público, la víctima está con una persona. Cuando está en privado, el abusador puede convertirse en una persona completamente diferente.

Frecuentemente, aunque no siempre, el perpetrador del abuso verbal es un varón y la víctima es una mujer. Hay muchos ejemplos de mujeres que son bastantes abusivas verbalmente. Pero, para simplificar los pronombres en este artículo, voy a identificar al abusador como masculino y a la víctima como femenina.

Uno de los primeros libros en describir el abuso verbal en los adultos fue el de Patricia Evans, The Verbally Abusive Relationship (La relación verbalmente abusiva). [1] Ella entrevistó a cuarenta mujeres abusadas verbalmente de entre 21 y 66 años. La mayoría de las mujeres había salido de una relación verbalmente abusiva. Usaremos algunas de las características y categorías del abuso verbal que estas mujeres describen en este libro.

Otro libro importante para entender el abuso verbal es uno que describe el fenómeno de "volverse loco" (crazymaking). George Bach y Ronald Deutsch escribieron "Stop! You're Driving Me Crazy (¡Alto! Me estás volviendo loco). Ellos describen cómo es la experiencia de volverse loco. Esto incluye "sentirse temporalmente desequilibrado," "sentirse perdido y sin saber adónde ir," y "ser tomado desprevenido."

La víctima suele ser el blanco de arranques de ira, el sarcasmo, o una fría indiferencia. La reacción del abusador ante estas acciones a menudo está recubierta de una actitud de "¿Qué te pasa a ti?" Se la acusa de "hacer de todo una montaña." Con el tiempo, ella pierde su equilibrio y seguridad y comienza a preguntarse si es ella la que está loca.

La clave de la sanidad está en reconocer el abuso verbal por lo que es, y comenzar a tomar pasos deliberados para detenerlo y traer sanidad. Dado que el abusador suele usar la negación, la responsabilidad por reconocer el abuso verbal suele estar en la pareja.

 

Las características del abuso verbal

 

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Ahora quisiera centrarme en algunas de las características del abuso verbal según aparecen en The Verbally Abusive Relationship.

 

 

 

1.-

 

El abuso verbal es dañino y suele atacar la naturaleza y las capacidades de la pareja. Con el tiempo, la pareja puede comenzar a creer que hay algo de malo con ella o con sus capacidades. Puede llegar a sentir que ella es el problema, y no su pareja.

 

 

 

2.-

 El abuso verbal puede ser abierto (mediante insultos y  arranques de ira) o encubierto (a través de comentarios sutiles, con un efecto similar a un lavado de cerebro). El abuso verbal   abierto suele incluir reproches y acusaciones, y confunde a la pareja. El abuso verbal encubierto, que es la agresión oculta, confunde aún más a la pareja. Su objetivo es controlarla sin que se dé cuenta.

 

3.-

El abuso verbal es manipulador y controlador. Alguien puede hacer comentarios despectivos de una forma sumamente sincera e interesada. Pero el objetivo es controlar y manipular.

 

 

4.-

El abuso verbal es insidioso. La autoestima de la pareja va disminuyendo gradualmente, sin que se dé cuenta. Ella podría tratar de cambiar su comportamiento conscientemente o inconscientemente para no perturbar al abusador.

 

 

5.-

El abuso verbal es imprevisible. De hecho, la imprevisibilidad es una de las características más significativas del abuso verbal. La pareja queda atontada, atónita y desestabilizada por el sarcasmo, la frase hiriente, el desprecio o el comentario injurioso de su pareja.

 

 

6.-

El abuso verbal no es un tema secundario. Es el tema principal en la relación. Cuando una pareja está teniendo una discusión sobre un tema real, el tema puede ser resuelto. En una relación verbalmente abusiva, no hay ningún conflicto específico. El tema es el abuso, y este tema no se resuelve. No tiene un cierre.

 

 

7.-

El abuso verbal expresa un doble mensaje. Hay una incongruencia entre la forma en que habla el abusador y sus verdaderos sentimientos. Por ejemplo, puede sonar muy sincero y honesto mientras está diciendo a su pareja lo que ella tiene de malo.

 

 

8.-

El abuso verbal suele escalar, aumentando en intensidad, frecuencia y variedad. El abuso verbal puede comenzar con frases despectivas disfrazadas como chistes. Luego pueden aparecer otras formas. A veces, el abuso verbal puede escalar hacia el abuso físico, comenzando con empellones "accidentales," empujones y choques.

 


Estas son algunas de las características del abuso verbal. A continuación, consideraremos algunas de las categorías de abuso verbal.

 

Las categorías de abuso verbal

 

 

La primera categoría es RETENER

Un matrimonio requiere intimidad, y la intimidad requiere empatía. Si una pareja retiene información y sentimientos, entonces el vínculo matrimonial se debilita. El abusador que se rehúsa a escuchar a su pareja le niega la experiencia y la deja aislada.

 

 

La segunda categoría es REBATIR

La segunda es rebatir. El rebatir es muy destructivo para una relación porque impide que la pareja sepa lo que piensa su compañero acerca de cualquier cosa. A veces el abusador verbal puede cortar la discusión en la mitad de una oración antes que ella pueda terminar su idea. En muchas formas, ni siquiera le permite tener sus propias ideas.

 

 

 

La tercera categoría es REBAJAR

Esto es como tomar un artículo de cien dólares y reducir su precio a un centavo. Rebajar la realidad y la experiencia de la pareja y es sumamente destructivo. Puede ser una forma sumamente insidiosa de abuso verbal, porque niega y distorsiona la percepción real de la pareja del abuso.

A veces el abuso verbal esta disfrazado como chistes. Si bien sus comentarios pueden pasar por humor, hieren a su pareja profundamente. Las pullas verbales pueden ser hechas estúpidamente o con gran habilidad, pero todas tienen el mismo efecto de humillar a la pareja desequilibrándola.

 

 

La cuarta categoría es BLOQUEAR Y DESVIAR

El abusador verbal rehúsa la comunicación, dictamina lo que puede ser discutido o retiene información. Puede impedir toda posibilidad de resolver conflictos mediante el bloqueo y el desvío.

 

 

La quinta categoría es ACUSAR Y CULPAR

Un abusador verbal acusará a su pareja de hacer algo malo o alguna violación del acuerdo básico de la relación. Esto tiene el efecto de desviar la conversación y poner a la otra pareja a la defensiva.

 

 

La sexta categoría es JUZGAR Y CRITICAR

El abusador verbal puede juzgar a su pareja y luego expresar su juicio en una forma crítica. Si ella objeta, puede decirle que simplemente está señalando algo para ayudar, pero en realidad está expresando su falta de aceptación de ella.

 

Estas son sólo algunas pocas categorías de abuso verbal. A continuación, veamos varias otras formas de abuso verbal.

 

Otras formas de abuso verbal

 

devocional-abuso.jpgTrivializar puede ser también una forma de abuso verbal. Es un intento por tomar algo que se ha dicho o hecho y convertirlo en insignificante. Cuando se hace esto en forma franca y sincera, puede ser difícil de detectar. A menudo, la pareja queda confundida y cree que no ha explicado eficazmente a su compañero la importancia de algunas cosas para ella.

Socavar es también abuso verbal. El abusador no sólo retiene el apoyo emocional sino también erosiona la confianza y la determinación. El abusador a menudo aplastará una idea o sugerencia con un único comentario.

Amenazar es una forma clásica de abuso verbal. Manipula a su pareja haciendo que surjan en ella sus mayores temores. Esto puede incluir la amenaza de irse o divorciarse. En algunos casos, la amenaza puede ser escalar el abuso.

Insultar puede ser también abuso verbal. Llamar a alguien continuamente "estúpida" porque no es tan inteligente como uno o llamarla "torpe" porque no tiene tanta coordinación puede tener un efecto devastador sobre la autoestima de la pareja.

El abuso verbal puede involucrar el olvido también. Esto puede involucrar tanto la manipulación abierta como encubierta. Todos se olvidan de algo de vez en cuando, pero el abusador verbal lo hace en forma consistente. Cuando la pareja se ha serenado, después de recibir los gritos del abusador, y confronta a su compañero, encuentra que él ha "olvidado" el incidente. Algunos abusadores se olvidan de promesas que han hecho que son de gran importancia para sus parejas.

Ordenar es otra forma clásica de abuso verbal. Niega la igualdad y la autonomía de la pareja. Cuando un abusador da órdenes en vez de pedir, la trata como una esclava o una subordinada.

La negación es la última categoría de abuso verbal. Si bien todas las formas de abuso verbal tienen consecuencias serias, la negación puede ser muy insidiosa porque niega la realidad de la pareja. De hecho, un abusador verbal podría leer esta lista de categorías e insistir que no es abusivo.

Por eso es tan importante que la pareja reconozca estas características y categorías, dado que el abusador suele tomar una actitud de negación. Por lo tanto, la responsabilidad de reconocer el abuso verbal y hacer algo al respecto suele descansar en la pareja.

Hemos descrito varias características y hemos discutido varias categorías del abuso verbal. Finalmente, quisiera brindar una perspectiva bíblica.

 

Una perspectiva bíblica del abuso verbal

 

el_abuso_verbal_medium.jpgLa Biblia nos advierte claramente acerca de los peligros de un hombre airado. Proverbios 22:24 dice: "No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos." Y Proverbios 29:22 dice: "El hombre iracundo levanta contiendas, y el furioso muchas veces peca."

No es la voluntad de Dios que usted (o su amigo) esté en una relación verbalmente abusiva. Esas palabras airadas y críticas destruirán su confianza y su autoestima. Ser sumisa en una relación de matrimonio (Efesios 5:22) no significa dejarse ser golpeada verbalmente por su pareja. Es cierto que 1 Pedro 3:1 enseña que las esposas, al someterse a sus esposos, pueden ganarlos a Cristo por su comportamiento. Pero no enseña que deben permitir que sean abusadas verbalmente o físicamente.

He aquí algunos principios bíblicos clave. Primero, saber que Dios la ama. La Biblia enseña: "Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu" (Salmos 34:18).

Segundo, trate con sus sentimientos de culpa. Tal vez sienta que los problemas de su matrimonio son culpa suya. "Si sólo hiciera las cosas mejor, él no estaría tan enojado conmigo." La Biblia enseña en Salmos 51:6 que "He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría." Aun cuando pueda tener sentimientos de culpa, tal vez usted no sea la parte culpable. Yo le recomendaría que lea mi artículo sobre el tema de la falsa culpa.

Un tema relacionado es la vergüenza. Tal vez sienta que usted tiene algo malo. Tal vez sienta que es una mala persona. Salmos 139:14 dice: "Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe bien."

Finalmente, debe darse cuenta que usted puede dejar de ser una víctima y concordar con Dios en que puede ser libre. 2 Corintios 3:17 dice: "El Señor es el Espíritu; donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad."

Un elemento clave en esta área del abuso verbal indudablemente será confrontar al abusador. Es importante que usted se dé cuenta que la confrontación es un principio bíblico. Jesús enseñó acerca de esto en Mateo 18:15-20. Yo le recomendaría que busque ayuda de un pastor o un consejero. Pero también le recomendaría que consiga hombres y mujeres de Dios que puedan confrontar afectuosamente a la persona que la está abusando. Su objetivo debería ser penetrar a través de su negación y restaurarlo amablemente con un espíritu de mansedumbre (Gálatas 6:1).

El abuso verbal es un problema emocional difícil, pero hay esperanza si el abusador está dispuesto a confrontar su pecado y conseguir ayuda.

 

Una Historia Personal

 

148382_2.jpgHabía lidiado con al abuso verbal y emocional por parte de mi esposo, lo cual había sido muy difícil. Dios me ha ayudado haciéndome recordar algunos versículos de la Biblia. Han sido de gran ayuda.

“Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará” (Deuteronomio 31:6).

“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7).

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

Seguir el ejemplo de Jesús me ha ayudado mucho. Él sufrió mucho más de lo que yo he sufrido. Él fue juzgado y se le encontró culpable de crímenes que no cometió, y en última instancia, fue asesinado de la manera más humillante y dolorosa. Si Jesús soportó la vergüenza de la cruz, yo puedo soportar la vergüenza aplicada a mi persona por parte de mi esposo. Mientras tanto, yo le trato con respeto.



Evita la Depresión

 

maltrato.jpgEn ocasiones, las palabras son usadas duramente por las personas sin que se den cuenta de cuán dolorosas suenan. Una descarga diaria de palabras hirientes, conducen a la depresión, lo cual es muy común en una situación abusiva.

Se puede evitar la depresión cuando se toman los pasos necesarios para combatirla. La inactividad en referencia a la situación de uno alimenta la depresión.

Estos son algunos pasos que las personas pueden dar para contrarrestar los efectos de la depresión producida por el abuso verbal.

  1. Toma conciencia de que el abuso no es tu culpa. Nunca se justifica el abuso.
  2. Discute con el abusador sobre su comportamiento inaceptable. Hazle saber cuánto dolor te producen esas brutales palabras.
  3. Conversa sobre lo que las dos personas pueden cambiar, con el fin de mejorar la relación.
  4. Busca consejería: ya sea juntos, por separado o individualmente.
  5. Rodéate de un sistema de apoyo de amigos, familia, grupo de la iglesia, etc.
  6. Si el abuso verbal se vuelve físico, la seguridad personal se hace imperativa. Sal de la volátil situación y permite que las cosas se enfríen.
  7. La persona que está lidiando con la depresión debido al abuso verbal, debe dejar de echarse la culpa por los problemas.
 

 

 

Cuando sufras abuso verbal, recuerda:

 

 

¿Cómo evitar que te maltraten?

 

2zH.jpgExiste  en Facebook un grupo llamado Palabras que lastiman... NO AL ABUSO VERBAL, el objetivo es dar a conocer que el abuso verbal es muy destructivo y poco evidente, algunas veces incluso para la persona involucrada (abusador y/o abusado). A diferencia del abuso físico, el verbal no deja huellas ni cicatrices visibles, pero disminuye el espíritu y la calidad de vida, las heridas del alma son difíciles de sanar.

 

El abuso verbal es la antesala del abuso físico. Éste tipo de abuso no tiene edad, religión, clase social o cultura. Se piensa que este abuso es un problema de género, debido a la diferencia que se ha desarrollado entre los géneros a lo largo de los siglos de muchas formas distintas. Una consecuencia general y obvia es que muchos más hombres que mujeres han sido animados a creer, de distintas maneras, que dominar a otro (niño o adulto) en una relación es una conducta aceptable. Por mucho tiempo se ha permitido esta clase de abuso, tolerando comportamientos y actitudes que van pasando de generación en generación, pero YA BASTA!

 

¿Es esto abuso? “Sos un idiota”, “sos una loca”, “sos una zorra”, “no seas baboso”, “¡Me voy a ir y ahí ves que haces con esos niños!”, son palabras fuertes y despreciativas que no llevan ningún respeto. Cualquiera que las oye no pude negar que son palabras abusivas. En el lenguaje común probablemente estén incluidas algunas de éstas o muchas más y si estás pensando algo como "pero eso no es tan fuerte" o "pero se sabe que es bromeando" solo ponte a pensar si le dirías esa misma frase a tu familia, a tus clientes o a tus amigos, estoy segura que no!

 

Una frase muy famosa de un escritor llamado Erich Fromm, dice que el amor es fruto de la libertad y no de la dominación. Esto indica que las relaciones basadas en el amor se estrechan más cuando hay comunicación y libertad para decidir. Hay también otra frase popular dice que en el amor y la guerra todo se vale, esa expresión define el amor y las relaciones como si fueran una batalla en la que se vale engañar, violentar y dominar para ganar. El abusador comprende el amor así, y necesita tener dominio sobre su pareja. Por eso es muy probable que aunque te haga daño, te diga: “si yo sólo quiero lo mejor para ti”, “no voy a dejarte”, “te quiero”, “nadie puede quererte como yo”, “nunca haría nada para lastimarte”, “te acepto así como sos de loca” o “sos sólo mía”.

 

Es importante que estemos en contacto con nuestros sentimientos y no ignoremos las alertas que éstos nos dan, porque al igual que la sed alerta a nuestro cuerpo de una necesidad, los sentimientos nos alertan cuando las cosas no están bien, hay que tomar en cuenta que todos somos propensos a equivocarnos pero es en ocasiones y no un patrón de comportamiento.

 

Cuantas veces he visto a personas prepotentes y groseras, maltratar a otras personas, utilizando palabras ofensivas, degradan, sobajan y humillan a quienes se cruzan en su camino.


Mucha gente que recibe esta clase de trato reacciona de diferentes maneras; algunos lloran, se retuercen de dolor y terminan  sintiéndose deshechos.

Otros, se tornan iracundos contestando con el mismo tono de agresivo al “agresor”. En cualquier de los casos, el impacto de esta clase de palabras que ofenden, entra de lleno al alma y al corazón de quien las recibe.


En una ocasión, conocí a una “pobre mujer”, así la determiné, luego del incidente con ella. Era una mujer de más edad que la mía, quien seguramente llevaba una vida muy deprimente y por lo mismo, se sentía muy enojada frustrada  con su vida.

Sin entrar en detalles, era de esa clase de personas que ante algo que detectaba como molesto, era motivo para que soltara un arsenal de críticas, insultos a quien considerara el origen de su “mal-estar”.

Era una persona tan desagradable que se pasaba los días buscando lo que estaba mal en los demás, para volcar en ellos, su odio acumulado por años.

Desafortunadamente, para el resto de nosotros que tenemos que toparnos con estos “especímenes”, es difícil no dejarnos llevar por su mala actitud, y caemos en el juego que ellos juegan en el que “están bien” y nosotros “defectuosos”.

Desde el esposo que maltrata psicológicamente a su mujer, el jefe que insulta a sus empleados, el maestro que lastima el amor propio de sus alumnos, todos estamos expuestos. Pero qué importante sería aprender a que ese veneno letal no haga mella en nuestro ser.


Es difícil, lo se; pero podríamos cambiar nuestra actitud de sentirnos agredidos, torpes, buenos para nada, a detener esos dardos venenosos con un escudo o barrera de pensamientos, donde cuestionemos los motivos por los que esa persona se atreve a querer herirnos.

 


Los motivos ocultos pueden ser uno o varios de los siguientes:

 

 

En cualquiera de los casos, la única manera de no caer en su juego de destrucción, es pensar que él está peor que nosotros, y que la mejor manera de hacérselo sentir es no caer en sus provocaciones, haciéndonos responsables de la forma cómo reaccionamos a sus agresiones.

En aquella ocasión con la pobre mujer de la que hablábamos al principio, luego de escuchar toda la amargura de sus palabras pensé: “Debe ser terrible la vida de esta mujer, como para que pretenda hacerme daño”.

Luego supe que vivía al lado de su esposo a quien le dio una embolia que lo dejó paralizado del cuerpo. Ella tenía que cuidar de él, y mantenerlos a los dos. Ella vivía llena de amargura por este hecho, que consideraba injusto.

Sé que cuando es un familiar el que nos agrede, es más difícil convivir con él. Lo que debemos hacer es cerrar nuestros oídos a sus ofensas y pensar que no le vamos a dar el gusto de hacernos sentir mal. El que está mal es él.

No es conveniente enfrascarnos en una discusión, porque no vamos a obtener nada, más que más agresiones. Una vez que esté gritando, es preferible pensar que no estamos de acuerdo en las cosas que dice de nosotros, y restarle importancia a sus palabras.

Si se puede y el otro lo permite, ya estando tranquilo, hay que decirle que no estamos dispuestos a recibir más humillaciones, y que si las cosas siguen así, no podremos seguir a su lado.

Tal vez sea tu esposo quien si no le obedeces, amenace con dejarte; o sea tu jefe quien amenace con despedirte…Pero ¿qué es preferible? Perder eso que temes o perder el respeto que te mereces?

Valdrá la pena seguir al lado de alguien que para sentirse bien, pretende ¿hacerte sentir miserable?

¿Hasta dónde puede otra persona herirte? Hasta donde tú le des crédito a sus palabras y a la opinión que tiene de ti.




 

CONCLUSION

 

Pues bien, cualquier tema de abuso  es delicado, complejo y amplio de abordar, en especial el abuso verbal  me parece de vital importancia ya que este  se va dando de manera gradual, pareciera que dentro de nuestra cultura es normal este tipo de abuso, por lo que se lo hace más difícil de identificar, quise hablar de este tipo de abuso, ya que son las primeras señales de violencia que se pueden dar desde el noviazgo, desde esta etapa podemos saber si nuestra pareja tiene una personalidad violenta, es importante identificar si en la relación de pareja se vive tal situación porque de nosotros dependerá  buscar ayuda, de lo contrario, estas señales iniciales de violencia podrían ir aumentando poco a poco sin que las personas se percaten de eso, y  sin imaginar lo que afectara psicológicamente  a la víctima, ya que al estar inmersa en tal situación la hace más vulnerable a cualquier otro tipo de violencia, lo más preocupante es que la víctima de violencia se acostumbre a vivir así o, que tome la salida más fácil a esta situación como lo puede ser el suicidio, y lo que se pretende es prevenir tal acto.

La mejor manera de erradicar la violencia es la prevención, lo podemos hacer desde casa es educando a nuestros hijos con valores, pero principalmente pregonar con el ejemplo, recordemos que más de 50% de nuestro aprendizaje es vicario (es el que es por medio de la observación) y la violencia es un patrón que se repite con el solo hecho de verlo.

                                                              

 

BIBLIOGRAFIA

 

 

 Patricia Evan, The Verbally Abusive Relationship. Holbrook, MA: Adams Media Corporation, 1996.

 George Bach and Ronald Deutsch, Stop! You're Driving Me Crazy. NewYork: Putnam's Sons, 1980.

José Sanmartín, La violencia y sus claves. Ariel, España, 2001

Pat Patfoort, Erradicar la violencia, construyendo la no violencia. Lumen, Argentina, 2004

Cristina Almeida, María Gómez Patiño, Las huellas de la violencia invisible. Ariel , España, 2005.

 

http://www.espanol.leaderu.com/docs/ministeriales/el_abuso_verbal.html  

http://www.allaboutlifechallenges.org/spanish/abuso-verbal.htm

http://www.cepvi.com/articulos/abuso_verbal.shtml

 

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